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Semilla también estuvo en Lisboa PDF Imprimir E-mail
Martes, 25 de Noviembre de 2008 00:57
La pasada semana se celebró en Lisboa, el IV Encuentro Internacional Olhares sobre a Rua (Miradas sobre la Calle) con el tema central Trabalho Educativo de Rua - chave para a Inclusão (Trabajo educativo de calle – llave de la inclusión). Sobre este tema giraron todas las exposiciones de los diferentes expertos representantes de más de 20 países.
 
Países tan diferentes como Noruega o el Togo explicaron las diferentes metodologías con las que se acercaban a realidades diferentes. Realidades tan diferentes como las que viven los jóvenes de nuestras calles de una gran urbe como Madrid a aquellas de los jóvenes y niños que viven y trabajan en las calles de Lima o México D.C. Realidades como las que se encuentran en los municipios de menor población en la zona francófona de Bélgica expuestas en el mismo espacio y ante la misma audiencia que las de los niños y jóvenes que viven escondidos de la policía en los cementerios de Burundi.
 
Todas esas verdades que eran tan contrapuestas, parecían tener el único objetivo de desanimar a todos los que escuchábamos. Todas esas verdades que golpeaban a los que teníamos, porque teníamos. Y a los que no tenían, porque realmente parecía tan lejos el que pudieran tener. Era sorprendente que todos estuviéramos en una misma red internacional.
 
Fue impresionante ver como aquellas verdades tan duras como reales no desanimaban al personal que exponía. Todos y todas, los educadores y las educadoras, hablaban desde el convencimiento de la mejora, desde la esperanza del desarrollo local y sobre todo, desde la autenticidad del encuentro con los demás. Los chicos y chicas de sus calles eran lo más importantes.
 
Una vez más, todos se batían el cobre para que sus proyectos se basaran en la cercanía en el encuentro como único camino, la personalización como método, la confianza como relación y la creencia en el trabajo en la calle como medio. Ese medio donde el educador es menos dueño que nunca de su territorio y donde la horizontalidad es un objetivo a lograr, porque tu poder parte desde más abajo que el poder de aquellas personas a las que pareces querer ayudar.
 
En algunas ocasiones te encuentras pidiendo permiso solamente para estar.De todos los congresos, tanto nacionales como internacionales, se aprenden, en todos hay algo que te llama la atención. Pero en pocos es el propio congreso el que te pone las pilas para seguir creyendo en la educación como motor de cambio.Realmente ha sido una oportunidad que Semilla, representada por Caridad Velasco y Juan Lozas estuviera allí.
 
Gracias a los que nos invitaron.
Juan Lozas Director de Integracion Sociolaboral  

 


 

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